León XIV concluye su misa inaugural agradeciendo al pueblo fiel y elevando un llamado urgente por la paz en zonas de guerra durante el rezo del Regina Caeli.
Al finalizar la misa que marca el inicio oficial de su ministerio petrino, en el rezo del Regina Caeli, el Papa León XIV dirigió un mensaje de gratitud a fieles, autoridades, y representantes religiosos. Reforzó su comunión con el Papa Francisco, beatificó una figura pastoral francesa, y, sobre todo, alzó la voz en favor de quienes sufren por la guerra, mencionando explícitamente a Gaza, Myanmar y Ucrania. Este mensaje de cierre, cargado de sensibilidad y visión pastoral, confirma una línea clara: un pontificado comprometido con la paz, la justicia y la esperanza activa.
Ideas principales:
- Memoria viva de Francisco: León XIV menciona sentir espiritualmente la presencia del Papa emérito fallecido, en un gesto de continuidad y comunión.
- Beatificación ejemplar: Presenta al nuevo beato Camille Costa de Beauregard como modelo de caridad pastoral.
- Clamor por la paz: Denuncia del sufrimiento por la guerra en Gaza, Myanmar y Ucrania; invocación urgente por negociaciones y auxilio humanitario.
- Oración mariana: María es presentada como Estrella del mar y Madre del Buen Consejo, imagen de esperanza para guiar la barca de Pedro en tiempos turbulentos.
Frases textuales importantes
- “La atormentada Ucrania espera por fin negociaciones para una paz justa y duradera.”
- “Desde la ‘barca de Pedro’ contemplémosla a ella, Estrella del mar, Madre del Buen Consejo, como signo de esperanza.” (Cfr. León XIV, Regina Caeli, 18 de mayo de 2025)
- “Imploremos [a la Virgen María]por su intercesión el don de la paz, el auxilio y el consuelo para los que sufren.” (Cfr. León XIV, Regina Caeli, 18 de mayo de 2025)
Comentario
Este breve pero contundente mensaje al final de la misa inaugural reafirma el perfil humano, pastoral y profético del Papa León XIV. Su gratitud a los fieles —no como formalidad, sino como verdadero aprecio por la fe vivida en comunidad— señala un Papa cercano y consciente del papel del pueblo de Dios. Al invocar a Francisco, no solo honra su predecesor, sino que afirma la continuidad espiritual del papado. La mención directa de conflictos concretos —Gaza, Myanmar, Ucrania— muestra una postura activa frente al dolor del mundo y una sensibilidad geopolítica que no teme nombrar el sufrimiento. El cierre mariano refuerza su estilo: firme en la verdad, pero confiado en la ternura y el consuelo de Dios. Así, la barca de Pedro inicia su travesía con rumbo definido: navegar entre los dolores del mundo, guiada por la esperanza.
Texto íntegro
PAPA LEÓN XIV
Santa Misa de Inicio del Ministerio Petrino
Regina Caeli al finalizar la Misa
Plaza de San Pedro
Domingo 18 de mayo de 2025
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Al final de esta celebración, los saludo y les doy las gracias a todos ustedes, romanos y fieles de tantas partes del mundo, que han querido participar.
Expreso mi gratitud en particular a las Delegaciones oficiales de numerosos países, así como a los representantes de las Iglesias y Comunidades eclesiales y de otras religiones.
Dirijo un cordial saludo a los miles de peregrinos que han acudido de todos los continentes con ocasión del Jubileo de las Cofradías. Queridos hermanos, les agradezco que mantengan vivo el gran patrimonio de la piedad popular.
Durante la Misa sentí fuertemente la presencia espiritual del Papa Francisco, que desde el cielo nos acompaña. En esta dimensión de comunión de los santos recuerdo que ayer en Chambéry, Francia, fue beatificado el sacerdote Camille Costa de Beauregard, que vivió entre finales del siglo XIX y principios del XX, testigo de una gran caridad pastoral.
En la alegría de la fe y de la comunión no podemos olvidarnos de los hermanos y hermanas que sufren a causa de las guerras. En Gaza, los niños, las familias y los ancianos supervivientes están pasando hambre. En Myanmar, nuevas hostilidades han destruido vidas inocentes. La atormentada Ucrania espera por fin negociaciones para una paz justa y duradera.
Por eso, mientras encomendamos a María el servicio del Obispo de Roma, Pastor de la Iglesia universal, desde la “barca de Pedro” contemplémosla a ella, Estrella del mar, Madre del Buen Consejo, como signo de esperanza. Imploremos por su intercesión el don de la paz, el auxilio y el consuelo para los que sufren y, para todos nosotros, la gracia de ser testigos del Señor Resucitado.
Referencia
León XIV. (2025, mayo 18). Regina Caeli. Vatican.va. https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/events/event.dir.html/content/vaticanevents/es/2025/5/18/regina-caeli.html


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